jueves, 10 de diciembre de 2015





Cuando a la ilusión la matan,
presagias cenobita soledad,
esa que enfría las venas,
esa que, afilada, taja la razón.

Esa que notas que llegó
entre un latido y otro,
y que por transitar en el vacío
no la viste llegar.

Esa ilusión que viste y sonreíste
esa que tanto pasó y pasó,
que tantas veces se jugó la vida,
se perdió como lágrima en el mar.

Cuando la ilusión se apuesta,
se apuesta por la vida,
y si pierdes, pierdes ese segundo
en que latió tu corazón.


F. E. B.


miércoles, ‎25‎ de ‎noviembre‎ de ‎2015, ‏‎2:35:53
.
.
.

6:01


‎7‎ de ‎diciembre‎ de ‎2015, ‏‎0:55:32

Una noche de recuerdos tormentosos.
.
.
.

domingo, 23 de noviembre de 2014

TRES


"Para iluminar un siglo de oscuridad 
no se necesita un siglo de luz.
Apenas basta un segundo".
(A)





Diálogo de gemelos nacidos en la misma cuna.


Sube, sube conciencia.
Pasos al infinito,
en dirección del SER.




martes, 4 de noviembre de 2014

CECIBEL

 9 años antes

actualmente!

En ocaciones se puede editar la vida. Solo a veces!!!

domingo, 30 de marzo de 2014

CIANURO


13 - 03 - 2014

jueves, 27 de marzo de 2014

EL VACÍO





Escrito un miércoles, 19 02 de 2014, 22:14:22


EL VACÍO

Gélido espacio

vacío en mi corazón,

abismo basto y mortal

que se llenó con tristeza.

Como lobo de la post guerra,
desolado y herido.
Sombrío horizonte en el crepúsculo,
el silencio mortal que me rodea
es más benevolente
que el silvido de las saetas
disparadas desde la oscuridad
que siguen clavándose en mi pecho.

Francisco Barahona



LAS PALABRAS CLAVES



Escrito un viernes, ‎10‎ 01 ‎2014, ‏‎0:52:22


Escucho un ritmo a mitad de un atardecer que no termina,
pongo atención, mis ojos tropiezan en tu horizonte.
Trato de tocar la luna de tus ojos en el reflejo de mi copa
pero ella tiembla tímida y se borra en la memoria.
El corazón late con su ritmo, avivando la luz tardía,
esperando oscurecer para solo borrar el tiempo.

Mis ojos se cierran siguiendo un ritual en tu pecho,
mi corazón también se sublima envuelto en licor añejo,
hechizo de amor y ritual eterno, provoca furor en mi sangre.
Vuelve la magia de tu voz y me despierta del letargo,
dulce en mi oído, escucho seducido las palabras claves,
y caigo, rendido y abatido, sin fuerza, a tu lado.

Francisco Barahona Z